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La historia de ariku

Ariku significa longevidad, salud y vida; es el hogar que alberga todas las cosas buenas de la vida. 
Este es el objetivo de Ariku, ser el hogar donde todos se sientan protegidos y en confianza para poder expresarse, conocerse y encontrar así la prosperidad en su día a día. 
El mayor misterio de la humanidad es la salud.

 

Según la leyenda yoruba

En el inicio de los tiempos, los habitantes de la Tierra podían subir y bajar del cielo cuando quisieran. Entonces Dios (Olofi) decidió poner orden al caos y le pidió a Changó (el cuarto Rey, uno de los Orishas más populares) que lo solucionara. Changó lanzó un rayo que dividió el mundo entre el Cielo y la Tierra. 


Las deidades ocuparon su lugar en el cielo y los santos se quedaron en la Tierra. La única forma de volver al cielo era morir. 
En la tierra seguía reinando el caos y para poner orden, Olofi mandó a las divinidades a vivir en la  Tierra, y para ello les iba a ofrecer un regalo a cada uno.

La deidad Orula (San Francisco de Asís en la religión católica), fue a pedir consejo a Olofi y éste le dijo que debía ofrecer un chivo a Elegguá (el díós travieso que tiene poder sobre los caminos y destinos). Una vez hecho el sacrificio, Olofi le dijo a Orula que dejase que los otros dioses eligiesen primero, que se olvidase de las cosas que, a primera vista, son atractivas. Él elegiría a Ariku, una anciana sin la virtud de la belleza pero a la vez la más preciosa de todos los tesoros de Diós. Ariku era pura, sabia y con una férrea salud.


En el momento de la elección de los tesoros de Dios, las divinidades mayores eligieron los regalos atractivos: como dinero, pertenencias, descendencia, etc. Orula decidió seguir el consejo de Olofi y se quedó con Ariku.
Seguidamente, todos bajaron a la tierra con los regalos de Dios.
La vida en la Tierra para aquellos que habían elegido los regalos atractivos no duró mucho… Todos ellos fueron muriendo en la Tierra y volviendo al cielo, y sus regalos fueron a buscar refugio a la casa de Ariku. Así Orula acabó dando cobijo a los 16 hijos de la prosperidad, al bien de la Salud, dinero, hogar  y así un sinfín de virtudes.

 

Cuando tienes Ariku, lo tienes todo.

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